El estadio mesoamericano más grande
En Chichén Itzá hay trece canchas de pelota documentadas, pero una se lleva todos los récords: el Gran Juego de Pelota, terminado alrededor del año 864 d.C. Mide 168 metros de largo por 70 de ancho, con muros laterales paralelos de casi 8 metros de altura. Es la cancha mesoamericana más grande conocida, por lejos.
En el centro de cada muro hay un anillo de piedra montado vertical, a más de seis metros del suelo. El objetivo del juego — el que repiten todos los manuales — era pasar una pelota maciza de hule por ese anillo usando solo caderas, hombros y codos. La pelota pesaba entre 2 y 4 kilos, golpeaba con fuerza, y los jugadores usaban protecciones gruesas en torso y muslos. El nombre maya del juego, pok-ta-pok, imita el sonido de la pelota contra la piedra.
Hasta acá, el dato del folleto turístico. Lo interesante empieza en los muros bajos.